Diseñado para soportar el calor, el frío, la humedad, el viento e incluso el granizo. Una tecnología probada durante más de 40 años en Canadá. El aluminio del compuesto aumenta la resistencia a los impactos, a los rayos UV y a los choques térmicos. El material es flexible, no se agrieta, no absorbe agua, no se oxida y conserva su color. Su bajo peso elimina la necesidad de reforzar la estructura del tejado (especialmente en rehabilitaciones). Adecuado para construcciones nuevas y rehabilitaciones de viviendas, casas de campo, construcciones de madera, pérgolas, marquesinas y fachadas.