4. 11. 2021
¿Por qué Fortelock es la mejor opción para suelos industriales?
Los suelos industriales perfectos tienen en común que resisten las cargas elevadas de carretillas elevadoras y transpaletas, se pueden instalar sin detener las actividades de trabajo y se pueden reparar fácilmente en los puntos dañados concretos. Los suelos industriales son casi siempre un punto delicado para todas las empresas que se disponen a mejorar su entorno de trabajo. En este artículo le explicamos por qué Fortelock es la solución ideal para renovar un entorno de trabajo, independientemente de la carga o de las necesidades específicas de su negocio.
En primer lugar, abordaremos los principales problemas de los suelos industriales más habituales del mercado (resina epoxi, baldosas de hormigón y cerámicas) y por qué las losetas de PVC Fortelock para uso industrial son la mejor opción.
Resina epoxi
La resina epoxi es uno de los suelos industriales más utilizados, ya que se aplica directamente sobre hormigón nuevo o rehabilitado, facilita la limpieza, elimina el problema del polvo típico del hormigón y ofrece un resultado estético limpio y profesional.
Los principales problemas de la resina epoxi
Un suelo de resina epoxi necesita una superficie perfecta, seca y nivelada. Hay que contar con la interrupción de las actividades de trabajo durante unos 14 días, lo que puede suponer un problema. Para aplicar correctamente el revestimiento protector sobre el suelo es necesario desmontar toda la maquinaria, las estanterías industriales y otras instalaciones diversas. La exposición prolongada a ácidos y aceites puede alterar el color de la resina y crear manchas muy evidentes e irreparables. Este tipo de suelo también sufre con la humedad y a menudo es necesario utilizar una barrera de vapor. No es resistente a los impactos, y la caída de un martillo u otra herramienta suele provocar una grieta que con el tiempo empieza a agrandarse.
Suelos de hormigón
Los suelos de hormigón son un clásico y siempre han sido el primer suelo industrial instalado tras la solera en cada nueva construcción. De hecho, son el punto de partida más habitual para cualquier suelo industrial alternativo, como las resinas y las baldosas. Sin embargo, el hormigón es célebre por su difícil limpieza, por el polvo que se genera al desgastarse su superficie y por las manchas. Las manchas de aceite y ácido son sin duda el principal problema de estos suelos porque, al ser porosos, las absorben de forma irreversible como una esponja. Cualquier instalación posterior de otro suelo industrial presupone alisar el hormigón y limpiarlo de estas infiltraciones.
Los principales problemas del hormigón
La limpieza de una superficie de hormigón es difícil y muy polvorienta. El hormigón se mancha con mucha facilidad y las manchas no se pueden eliminar fácilmente. Si opta por un suelo de hormigón, debe contar con el cierre total de la actividad, así como con la retirada de toda la maquinaria y el mobiliario.
Baldosas cerámicas
Las baldosas cerámicas son muy populares en contextos industriales, pero desde el punto de vista de las reparaciones son sin duda la peor solución. La cerámica es dura y, por tanto, absorbe cualquier impacto o caída de objetos pesados, con las consiguientes grietas. Cualquier fallo estructural del suelo provoca la rotura de la cerámica. Además, los costes de instalación y reparación son realmente elevados.
Los principales problemas de las baldosas cerámicas
La producción debe detenerse por completo al instalar baldosas cerámicas. Su colocación requiere un tiempo de instalación muy largo y, debido a este material, los costes son elevados. Las baldosas cerámicas son muy poco resistentes a los impactos y a la caída de objetos pesados.
Fortelock es el suelo ideal para cualquier sector
Nuestros suelos están diseñados para resolver los principales problemas de los suelos industriales alternativos. Ya se trate de un entorno HACCP o de un almacén sometido a carretillas elevadoras o transpaletas, Fortelock ofrece siempre la mejor solución, no solo desde el punto de vista económico, sino también en cuanto a tecnología y tiempo. Nuestros suelos son igual de resistentes, fáciles de limpiar y están certificados conforme a las normas vigentes más exigentes.
Las losetas son altamente resistentes a los impactos y a la caída de objetos pesados, así como a los ácidos y los aceites. Cuentan con el sistema AirFlow, que permite la circulación del aire bajo el suelo y evita el moho o la condensación de humedad. Entre las demás ventajas cabe mencionar la posibilidad de sustituir una sola loseta dañada sin tener que cambiar todo el suelo.